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2009:
Una Perspectiva
de la Situación Actual del Síndrome de Harry Benjamin.
Cuatro años después
de la creación de este importante recurso educativo SHB Europe, se vuelve necesario recrear una perspectiva actualizada de la situación
a la que se enfrentan las personas nacidas con SHB, en base a la experiencia de estos cuatro años, y a la necesidad de refinar
nuestro entendimiento de la realidad en la que viven actualmente estas personas.
Una Nueva Realidad Requiere un Nuevo Nombre.
El concepto de Síndrome de Harry
Benjamin (Goiar, 2005; Maldonado, 2006; Lutzky, 2007; Galante, 2008) aplicado al Transexualismo genuino,
es de reciente aparición. Surge como respuesta a la apremiante necesidad de actualización que requiere esta
condición ahora declarada Intersexual (de naturaleza fisiológica, no psicológica)
por los especialistas médicos expertos en la materia (Gooren, Asscheman, Besser, Carr, Cohen-Kettenis, Diamond, Green, Jones, Playdon,
Reiner, Swaab, Walker, Wilson, Kruijver et al. 2002-08; Garcia-Falgeras, Swaab DF, 2008; Tempfer et al., 2008; Landén, 2008;
Harley, 2008; Luders E, Sánchez PJ, Gaser C, Toga AW, Narr KL, Hamilton LS, Vilain E, 2009) y que todavía es percibida como
"transexual" por aquellos entornos menos instruidos tanto dentro de la Medicina como del Derecho, haciendo necesaria una actualización
conceptual en estos campos acompasada con la realidad científica actual. (Gooren, 2004; Goiar, 2005).
Las personas con Síndrome de Harry Benjamin
buscan una rehabilitación de su fenotipo y sistema endocrino para ajustarlo a su identidad de género, una identidad que viene
determinada por la estructura del cerebro (Gurney, Mills, 2005). El equivalente conceptual a esta situación diagnóstica en
el pasado era el Transexualismo "genuino-extremo", una condición neurológica que produce Disforia de Género en el individuo
que lo padece (Portatadino, 2006).
Estas mujeres y estos hombres no se sienten identificados en absoluto con las ambiguedades
sexuales, y necesitan por ello ver corregido su Síndrome mediante un muy especializado e intensivo tratamiento médico de rehabilitación
física que incluye cirugías mayores.
Se trata de hecho de una gravísima condición física que requiere ser fijada por
especialistas. No se nos ocurre ningún defecto físico más grave y más horrible para una mujer que haber nacido con genitales
masculinos; y para un hombre, el haber nacido con vagina, útero y ovarios.
El diagnóstico intersexual de Síndrome
de Harry Benjamin es por lo tanto muy claro y preciso, así como el tratamiento correctivo que se debe aplicar.
Caso
opuesto y a pesar de la confusión terminológica, es el caso de los transexuales. Estos individuos que se identifican socialmente
como "transexuales", constituyen un amplísimo espectro de ambiguedad sexual y de identidades de género que es muy difícil
determinar de forma precisa, y que abarca toda una cultura transgenérica de diversidad sexual.
Es por ello, que el
viejo concepto de "transexualismo" resulta no sólo estigmatizante e inadecuado, sino que además es sumamente ofensivo para
cualquier persona que sufre Síndrome de Harry Benjamin, y que no siente por tanto ambiguedad sexual transexual alguna, sino
muy al contrario, está precisamente tratando de fijar este desajuste físico.
Pero el concepto de transexualismo pierde
por completo su validez cuando se determina que es intersexualismo, como así ha ocurrido, y el término deviene por tanto obsoleto.
Las
personas que nacieron con Síndrome de Harry Benjamin son intersexuales.
La Cobertura
Sanitaria Pública y los Derechos Civiles.
El tratamiento médico completo del Síndrome de Harry Benjamin
está cubierto por los Sistemas Sanitarios públicos de la vasta mayoría de los paises occidentales, incluyendo cirugía mayor,
apoyo psicológico y otras facilidades como logopeda y otros, excepto en paises como España, Bulgaria, Rumanía o Grecia.
Sin
embargo, muchos servicios sanitarios públicos estatales necesitan regularizarse a un nivel que corresponda con los estándares
internacionales de calidad de práctica médica para la atención de estos casos (WPATH, 2001).
A pesar de esta cobertura
sanitaria mayoritaria que se ha venido implementando en las recientes décadas, en términos de necesidad clínica nos encontramos
con que en Europa en la práctica un alto porcentaje de personas con Síndrome de Harry Benjamin no consiguen cobertura sanitaria
pública para su tratamiento esencial, sobre aprox. un tercio de estas personas se les niega tal tratamiento, y más de la mitad
de ellas tienen que costearse por ellas mismas el tratamiento quirúrgico (Whittle, Turner, Combs, Rhodes, 2008).
Por
otro lado, y continuando centrados en Europa, el desarrollo jurisprudencial y legislativo en cuanto a la protección
civil de estos ciudadanos, es todavía muy retardado si lo comparamos con la legislación existente en otros paises como EEUU
o Canadá.
En Europa, las autoridades públicas permanecen inconscientes y sin voluntad para implementar sus obligaciones.
En algunos estados las personas con Síndrome de Harry Benjamin no tienen ni idea de los derechos que han sido reconocidos
por jurisprudencia o ley en cuanto a lo relacionado con su Síndrome. Aún peor, muchas de estas personas están tan sobrecargadas
con el miedo y la verguenza que cargan, y la discriminación que afrontan, que no tienen la fuerza emocional ni la voluntad
de asegurar sus derechos. (Whittle, Turner, Combs, Rhodes, 2008).
La proporción de personas nacidas con Síndrome de
Harry Benjamin que sufren o han sufrido discriminación y denegación de derechos es pasmosamente
alta en Europa (Whittle, Turner, Combs, Rhodes, 2008). Y a esta situación no se da una respuesta legal como se ha dado en
otros paises- ej., Estados Unidos. En este sentido, se hace necesario que la Comisión Europea como guardiana de los Tratados,
Directivas y Convención Europea de Derechos Humanos, implemente protección legal a estas personas contra la discriminación.
En cuanto a la corrección legal del dato concerniente
al sexo de estas personas, en prácticamente todos los paises occidentales es posible hoy
en dia acceder a un certificado de nacimiento corregido, en algunos casos con más o menos requisitos que en otros, pero posible
en la totalidad.
Viviendo con Síndrome
de Harry Benjamin en el Siglo XXI
El principal escollo que tienen que afrontar estas
personas no es su Síndrome, sino la sociedad en la que viven.
Un estudio realizado recientemente por SHB Europe pone
de relieve unos porcentajes altísimos de daño psicológico causado como consecuencia directa del tratamiento inadecuado, a
veces hostil y agresivo, del entorno social hacia estas personas que nacieron con Síndrome de Harry Benjamin. (SHB Europe, 2007).
Los prejuicios sociales y la discriminación severa que sufren
estas personas, constituyen auténticos desafios de supervivencia personal, que arrojan unas tasas de desempleo y suicidio
incomparables con ningún otro grupo humano en los paises occidentales en la actualidad (Survival Guide for HBS People, Goiar,
2008). Situación que puede ser constitutiva de crimen de Lesa
Humanidad (Portatadino, 2007).
Parte importante de esta discriminación que sufren estas personas se debe a su inclusión
errónea en la cultura transgénero (Logan, 2006). El persistente mito en el imaginario
popular de que el Síndrome de Harry Benjamin es una "situación-extremo" dentro de una imaginaria escala
de estados transgéneros, causa fantásticos prejuicios sobre estas personas, prejuicios que carecen del más mínimo
sentido común, y de los que son víctimas estas personas.
Una separación radical del Síndrome de Harry Benjamin de otros
estados de ambiguedad sexual como los transexuales y demás, resulta ya no sólo beneficiosa sino necesaria para la supervivencia
de las personas que sufren este Síndrome en la sociedad actual (Hargain, 2007).
Negar al individuo que nació con
Síndrome de Harry Benjamin el reconocimiento de su identidad personal, es una violación gravísima a sus derechos más elementales,
es el peor atropello posible, es condenarlo a la alienación absoluta. Es negarle su máxima
existencia; es declararlo muerto en vida, es una suerte de muerte civil, el exilio social. Ni más ni menos que lo que hizo
el régimen nazi, gran amigo de las identificaciones. Es decir, “para mí, usted no existe”. -Paula Siverino Bavio. Abogada
especializada en Bioética y Derechos Humanos, 2008.
La realidad es que el verdadero sufrimiento que acompaña al Síndrome
de Harry Benjamin es el causado por el entorno social, no por el Síndrome en sí mismo. Una persona que ha vivido durante diez
o veinte años o más con un defecto físico, puede perfectamente soportar dos o tres o seis años más de tratamiento correctivo
para el mismo. Pero ninguna persona ha sido preparada desde la infancia para soportar los niveles de discriminación y ostracismo
a los que con frecuencia se ven sometidas estas personas, y que ha conllevado una significativa tasa de suicidio en este grupo
humano. El suicidio aquí surge como un claro problema social (Portatadino, 2008) y como resultado de un fallo en la sociedad.
Al consistir el Síndrome de Harry Benjamin en una
aflicción física sexual se produce una morbosidad mediática y social entorno a la persona que lo sufre, rozando en muchas ocasiones la pederastia
y la pornografia mediática, y con el pleno beneplácito del público en general. Esta absoluta falta de balance en la exposición
junto a la completa falta de seriedad con la que los medios son capaces de tratar el tema, causa los más disparatados mitos
y prejuicios acerca de estas personas en el imaginario popular. (Survival Guide for HBS People, Goiar, 2008).
Por el lado legal, estas personas carecen
de protección contra la discriminación en la mayoría de los paises, como hemos visto antes, lo cual deja mancos a los jueces
a la hora de dictar resoluciones al respecto.
Físicamente impedidos, legalmente desprotegidos,
psicológicamente abusados, laboralmente despedidos, socialmente rechazados... Vivir con Síndrome de Harry Benjamin exige un
desgaste emocional y físico de tremenda envergadura, debido no al Síndrome en sí mismo, sino debido a la enferma respuesta
social que estas personas obtienen con tanta asiduidad y que convierte la vivencia de esta situación en un verdadero desafío
de supervivencia personal para muchas personas, y en algunos casos también para sus familiares y amigos más cercanos.
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